Los pampinos son conocidos por el arte de montar caballos como parte de su historia e identidad. El nombre de estos jinetes, los Morochucos, es el que le da a su vez el nombre al distrito. La elaboración de artículos en cuero para el montado de los caballos, la talabartería, es un oficio que los antiguos pampinos realizaban, principalmente en el mes de enero, cuando los caballos desfilan y participan en el festejo de los carnavales, donde los pampinos muestran su galantería con su caballo vistiéndolo con indumentaria nueva.

Don Marcelino Ramos Quicaño (25.10.1944) nos cuenta que la carrera de caballos se desarrolla en los carnavales y en los desfiles por el aniversario cívico del distrito, es ahí donde los equinos lucen traje de jáquima, montura y máscara hechos de cuero.

Marcelino Quica–o, 69, posa para una fotograf’a con cocobolos que el mismo fabrica, en Pampa Cangallo, Morochuco, Ayacucho.

Marcelino Ramos Quicaño

Don Eulogio De La Cruz Escalante (17.04.1944) nos cuenta que la talabartería es una actividad artesanal muy conocida en el distrito de Los Morochucos, y que está a cargo de los hombres, quienes por años han perfeccionado las técnicas de del manejo del cuero para la elaboración de artículos utilitarios. Se elaboran riendas y artículos de vestir que forman parte de la indumentaria del pampino como los conocidos cocobolos, chicotes y lazos que a su vez funcionan como especie de correa para sujetar el pantalón y como arma de defensa.

Artesano Eulogio De La Cruz Escalante, 68, en Juscaymarca , Ayacucho.

Eulogio De La Cruz Escalante

Es muy común en el trabajo de la talabartería seguir estos cuatro pasos:
  • Remojo. Curtido de la piel por espacio de una semana. Se remoja en un pozo o hueco preparado especialmente fuera de la vivienda o cerca de los corrales. Para ello, se utilizan tinas o lavatorios. De esta manera, se inicia el proceso de putrefacción o ablandamiento del cuero.
  • Secado. El cuero remojado es secado a la intemperie. Para ello, se sujeta el cuero bien estirado sobre cuatro estacas al piso, y se deja a la intemperie hasta que acabe de secarse. Durante el secado, se retiran los excesos de piel y los pelos del ganado.
  • Cortado. Una vez seco el cuero, se proceden a cortar el cuero con cuchillo de acuerdo al articulo que se quiera confeccionar. Para el trenzado, el cuero es cortado en tiras.
  • Trenzado. Para este proceso manual, se debe humedecer los dedos de vez en cuando para que el cuero esté flexible. De esta manera el trencero pueda ajustar el trenzado adecuadamente. Las tiras para el trenzado varían en tamaño y cantidad de acuerdo al grosor que se quiere elaborar. El tejido mas fino es utilizado para elaborar las riendas y se pueden usar de 13 a 26 tiras. El lazo lleva 22 tiras y la jáquima lleva 12 tiras.

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